Gracias, Dios del cielo y de la tierra, grande y poderoso, bello e incomparable, único y soberano. Tú eres todo y mucho más. Cerramos este año 2025 con gratitud por tu presencia, tu Palabra y tu poder, proyectándonos a vivir cada vez más cerca de ti en todo momento, lugar y circunstancia.
No alcanzarían las palabras para
agradecerte por las bendiciones recibidas: el don de despertar cada mañana, tu
compañía constante, tu dirección sabia, tus sorpresas y tu control perfecto
sobre cada situación, oportunidad y desafío. “Dad gracias en todo, porque
esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” (1
Tesalonicenses 5:18).
Ahora, Señor, solo quiero
adorarte con cada latido del corazón, con cada respirar y en todo mi andar. Que
mis ojos permanezcan fijos en ti (Hebreos 12:2) y que mi corazón se rinda para
vivir en amor y obediencia.
Gobierna, oh Señor, el nuevo
tiempo que se abre delante de nosotros. Bendice a tu pueblo y dirige nuestros
pasos conforme a tu preciosa voluntad. “Reconócelo en todos tus caminos, y
él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6). Todo lo pedimos en el nombre
de Jesús.
Gracias, amigos y hermanos en
Jesús, por sus enseñanzas, preguntas, oídos atentos y tiempo compartido. Son
una bendición y un regalo de comunión. Algunos cercanos, otros lejanos, pero
todos unidos en Cristo, con un mismo enfoque: Jesucristo, quien nos ha hecho un
solo cuerpo (1 Corintios 12:12).
Que en este año 2026 nuestro
Señor produzca en cada uno de nosotros el fruto de su Espíritu (Gálatas
5:22-23) y nos conceda la madurez necesaria para testificar de su amor y de su
perfecta voluntad.
¡Feliz 2026 en Cristo Jesús,
nuestro Salvador y Señor!
NFA311225AQP