miércoles, 31 de diciembre de 2025

UN AÑO QUE TERMINA CON GRATITUD Y INICIA CON ADORACIÓN

 

Gracias, Dios del cielo y de la tierra, grande y poderoso, bello e incomparable, único y soberano. Tú eres todo y mucho más. Cerramos este año 2025 con gratitud por tu presencia, tu Palabra y tu poder, proyectándonos a vivir cada vez más cerca de ti en todo momento, lugar y circunstancia.

No alcanzarían las palabras para agradecerte por las bendiciones recibidas: el don de despertar cada mañana, tu compañía constante, tu dirección sabia, tus sorpresas y tu control perfecto sobre cada situación, oportunidad y desafío. “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” (1 Tesalonicenses 5:18).

Ahora, Señor, solo quiero adorarte con cada latido del corazón, con cada respirar y en todo mi andar. Que mis ojos permanezcan fijos en ti (Hebreos 12:2) y que mi corazón se rinda para vivir en amor y obediencia.

Gobierna, oh Señor, el nuevo tiempo que se abre delante de nosotros. Bendice a tu pueblo y dirige nuestros pasos conforme a tu preciosa voluntad. “Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6). Todo lo pedimos en el nombre de Jesús.

Gracias, amigos y hermanos en Jesús, por sus enseñanzas, preguntas, oídos atentos y tiempo compartido. Son una bendición y un regalo de comunión. Algunos cercanos, otros lejanos, pero todos unidos en Cristo, con un mismo enfoque: Jesucristo, quien nos ha hecho un solo cuerpo (1 Corintios 12:12).

Que en este año 2026 nuestro Señor produzca en cada uno de nosotros el fruto de su Espíritu (Gálatas 5:22-23) y nos conceda la madurez necesaria para testificar de su amor y de su perfecta voluntad.

¡Feliz 2026 en Cristo Jesús, nuestro Salvador y Señor!

NFA311225AQP

martes, 30 de diciembre de 2025

JESUCRISTO: EL REGALO MÁS GRANDE

 

En tiempos de celebraciones y nuevos comienzos, los corazones suelen estar más sensibles: algunos se llenan de alegría, otros de nostalgia. Sin embargo, en todos puede haber gratitud por el año que termina y esperanza por el que inicia, con sus sorpresas y desafíos.

Pero más allá de todo, nada —absolutamente nada— se compara con el regalo más grande y hermoso que existe. No es la creación con todas sus maravillas y grandiosidad, ni siquiera la vida misma que disfrutamos al despertar cada mañana y respirar el aire puro acompañado del canto de las aves. El mayor regalo es comprender que Dios nos creó a su imagen y semejanza (Génesis 1:27), y que un día, quienes hemos recibido a Jesucristo como nuestro Salvador y Señor, estaremos en su gloriosa presencia contemplando la hermosura de su ser y adorándole por la eternidad (Apocalipsis 22:3-4).

Este entendimiento nos recuerda que no es por nuestras obras, sino por su gracia soberana, que hemos sido escogidos en Cristo Jesús, por Él y para Él (Efesios 2:8-9; Colosenses 1:16).

¿Cómo no agradecer a Dios por su amor, gracia y misericordia que nos levantó de la muerte espiritual, de la esclavitud del pecado y del temor, para darnos una nueva vida en Jesucristo (Romanos 6:4)? ¿Cómo no agradecer al Padre por su amor eterno y por su Palabra, que nos alimenta cada día, dándonos dirección, propósito y luz (Salmos 119:105)?

En este año 2026, propongámonos leer la Biblia completa al menos una vez. Y si eres varón mayor de edad, has recibido a Jesús como tu Salvador y Señor personal, y deseas profundizar en la justicia de Dios, te invito a un pequeño grupo de estudio bíblico. Iniciaremos con el libro de Romanos, no como una decisión emocional, sino como un compromiso contigo mismo y con el Señor: conocerlo mejor para amarlo más y servirle conforme a su llamado (Romanos 12:1-2).

Para más información, puedes escribir al WhatsApp: +51 943914336 con el tema: “Estudio de Romanos”. Allí recibirás los protocolos del grupo y el programa a desarrollar (Del 05 de enero al 24 de agosto). Este programa no tiene costo económico alguno.

Que el Señor te guarde y bendiga abundantemente en este año 2026 (Números 6:24-26).

NFA301225AQP

domingo, 28 de diciembre de 2025

LA MEJOR DECISIÓN


Cada día tomamos diferentes decisiones; sin embargo, hay una que es crucial y vital para el cristiano de hoy: entender fielmente la Palabra de Dios. En un mundo donde la falsedad abunda y lo inmoral se presenta como moral, donde lo incorrecto se disfraza de correcto, es necesario volver a las instrucciones del Señor.

La Biblia es la única fuente segura donde encontramos la voluntad de Dios (2 Timoteo 3:16-17). Es responsabilidad de cada creyente acudir con disciplina, amor y compromiso a la verdad de las Escrituras, primero para transformar su propia vida y luego para compartir con otros los caminos del Señor (Josué 1:8).

Queridos amigos y hermanos en Jesucristo, que este año 2026 sea un tiempo en el que nos unamos cada día con la Palabra de Dios. Los animo a leer, estudiar, meditar, memorizar y compartir las Escrituras, haciendo de ellas nuestra primera prioridad. De esta manera podremos orar con mayor profundidad, adorar con sinceridad y vivir conforme a la voluntad de Dios en cada área de nuestra existencia (Salmo 119:105).

Clamemos al Espíritu Santo para que nos enseñe y revele a nuestro Señor Jesucristo (Juan 14:26). Desarrollemos estrategias de aprendizaje que nos ayuden a ponerla en práctica, no solo como conocimiento, sino como vida transformada.

Adjunto (*) una propuesta de lectura bíblica en un año. No lo hagas por emoción pasajera, sino por amor al Señor, a ti mismo y a tus semejantes (Mateo 22:37-39).

Que Dios te acompañe, guíe y enseñe en este 2026, y que Su Palabra sea tu fundamento y tu deleite cada día (Salmo 1:2-3).

(*) Para solicitar el adjunto, puedes escribir al WhatsApp +51 943914336. Con el tema: La Biblia en un año.


 

lunes, 8 de diciembre de 2025

PON A DIOS PRIMERO

 

La vida cristiana se fundamenta en una decisión esencial: poner a Dios en primer lugar. Jesús mismo enseñó: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33). Poner a Dios primero significa reconocer Su soberanía en cada área de nuestra existencia, tanto en lo íntimo como en lo externo. Esta enseñanza busca guiar al creyente en cómo vivir una fe integral, coherente y transformadora.

DIMENSIÓN ÍNTIMA: NUESTRA RELACIÓN PERSONAL CON DIOS

1.     Adoración. Reconocer la grandeza de Dios y rendirle honor con todo nuestro ser.

Juan 4:23-24 Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.

2.     Oración. Comunicación constante con Dios, expresando gratitud, dependencia, súplica e intercediendo por los demás.

Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración.

3.     Comunión con Jesucristo. Relación contante, viva y cercana con nuestro Señor Jesucristo, permaneciendo en Él.

Juan 15:5 Separados de mí nada podéis hacer.

4.     Lectura de la Biblia. Leer y alimentarse de la Palabra cada día, como guía y verdad absoluta.

2 Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar.

5.     Meditación en la Palabra. Reflexionar profundamente en lo que Dios dice, aplicando lo que vamos aprendiendo en nuestra vida diaria.

Josué 1:8 Medita en ella de día y de noche.

6.     Memorización de textos bíblicos. Guardar la Palabra en el corazón para resistir la tentación y fortalecer la fe.

Salmo 119:11 En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.

7.     Obediencia a Dios. Someter nuestra voluntad propia a la voluntad de Dios.

Juan 14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

8.     Seguir el llamado. Responder con fidelidad a la misión que Dios ha dado a cada creyente.

Efesios 4:1 Andad como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

DIMENSIÓN EXTERNA: NUESTRA EXPRESIÓN PÚBLICA DE FE

1.     Compartir del Señor. Testificar del evangelio y anunciar las buenas nuevas.

Marcos 16:15 Id por todo el mundo y predicad el evangelio.

2.     Modelar a Jesucristo ante las personas. Ser ejemplo de vida transformada, reflejando el carácter de Cristo.

1 Corintios 11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.

3.     Asistir a la iglesia. Reunirse con otros hermanos de la fe para adorar, aprender y crecer juntos.

Hebreos 10:25 No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre.

4.     Edificarse con otros creyentes. Fortalecer la fe mutuamente mediante la comunión y el servicio.

Efesios 4:16 Todo el cuerpo… recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

De la teoría a la práctica

1.     ¿Qué prácticas íntimas necesito fortalecer para que Dios sea verdaderamente el centro de mi vida?

2.     ¿De qué manera mi vida externa refleja a Cristo ante los demás?

3.     ¿Qué ajustes debo hacer en mis prioridades para que Dios ocupe el primer lugar en todo?

Recuerda, poner a Dios primero no es un acto aislado, sino un estilo de vida que integra lo íntimo y lo externo. Es vivir en adoración, obediencia y comunión, mientras se refleja a Cristo ante los demás. Cuando Dios ocupa el primer lugar, todo encuentra su orden y propósito.

Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas (Proverbios 3:6).

¡QUÉ CURIOSO! ELECCIONES PRESIDENCIALES EN PERÚ 2026

  Las elecciones presidenciales del Perú 2026 han estado marcadas por una gran complejidad y controversia: con 37 partidos en la contienda, ...