Jesús no escogió a grandes eruditos para llevar su mensaje. Llamó a quienes estuvieron dispuestos a dejarlo todo para seguirlo.
Seguir a Jesús es aprender de Él, tener su Palabra como la
voluntad de Dios y obedecer sus órdenes, como un soldado ante su capitán.
Me pregunto: ¿Cuál debe ser el perfil de un seguidor de
Jesús? Quizá la respuesta se resuma en lo que Jesús dijo: Amar a Dios por sobre
todas las cosas y amar a su prójimo como a uno mismo. Es un amor incondicional,
de una sola vía, que da sin esperar recibir, que solo ama porque encuentra
felicidad al amar al otro.
Ahora, ¿cómo desarrollar nuestro amor por Dios? Creo que
todo es un proceso; pero sobre todo necesitamos tener a Jesús en nuestras vidas
y la dirección del Espíritu Santo. Solo así podremos entrar en este proceso:
- Conociéndolo.
En su Palabra, a través del estudio de la Biblia.
- Obedeciéndole.
Poniendo su Palabra en práctica en nuestras vidas. Siendo luz.
- Sirviéndole.
Con los dones, talentos y llamado.
- Glorificándole.
Viviendo una vida Coram Deo.
- Esperándole.
Viviendo como si Jesús volviera hoy, expectantes de la vida eterna.
Cada uno de estos puntos debemos desarrollarlos al mayor
detalle. Por ejemplo, para conocer a Dios, debemos estudiar en la Biblia sobre
Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios nos da una nueva identidad, un
propósito y un carácter nuevos, llenos del fruto del Espíritu que inicia en el
amor.
Al amar a Dios es fácil amar al prójimo, porque no es
nuestro amor ni nosotros mismos. Es Jesús a través nuestro.
Y tú, ¿qué dirías ahora acerca de amar a Dios y nuestro
prójimo?
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