Como
representante de Cristo, debo reflejar su carácter y misión en todas las áreas
de mi vida. Vivir en obediencia, amor y servicio, demostrando su luz en cada
acción que realizo.
1. Vivo
espiritualmente
Mi
relación con Dios es el fundamento de mi identidad como su embajador.
- Vivo Coram Deo,
glorificando a Dios en todo lo que hago. (1 Corintios 10:31; Colosenses
3:17)
- Mantengo una
comunicación constante con Dios mediante la oración y me dejo guiar
por el Espíritu Santo. (Filipenses 4:6; Romanos 8:14)
- Busco y hago la voluntad
de Dios, estudiando la Biblia y edificándome junto con el cuerpo de
Cristo. (Mateo 6:33; Efesios 4:11-13)
2. Me
preparo con conocimiento y sabiduría
El
crecimiento espiritual requiere aprendizaje y aplicación constante.
- Estudio, aprendo y escribo sobre
Dios Padre, Jesús y el Espíritu Santo, profundizando en su naturaleza
y obra. (2 Timoteo 3:16-17; Juan 14:26)
- Implemento y fortalezco la
Red de Líderes Prósperos y Exitosos (LPE) para edificar a otros en la
fe. (Proverbios 27:17; Hebreos 10:24-25)
- Practico lo aprendido,
viviendo con coherencia y testimonio fiel. (Santiago 1:22; Mateo 7:24)
3. Cuido
mi cuerpo como templo de Dios
Mi
cuerpo es un instrumento para glorificar a Dios, y lo cuido con disciplina y
gratitud.
- Reconozco que mi cuerpo
es templo del Espíritu Santo y lo dedico a su servicio. (1
Corintios 6:19-20)
- Mantengo hábitos
saludables, organizando mi tiempo con disciplina. (Proverbios
20:13; 1 Corintios 9:27)
- Duermo lo necesario, me
ejercito y me alimento bien, reconociendo que todo proviene de Dios. (3
Juan 1:2; Génesis 1:29-31)
4. Actúo
con excelencia profesional
Mi
vocación y trabajo están alineados con el propósito de Dios.
- Escribo y enseño sobre
la Palabra de Dios, con enfoque en el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo. (2 Timoteo 2:15)
- Desarrollo la escuela
bíblica Purposeland, con un currículo basado en Amor, Fe y Esperanza. (1
Corintios 13:13)
- Fortalezco vidas e
instituciones con el modelo de procesos, calidad y excelencia
fundamentados en principios bíblicos. (Colosenses 3:23-24)
- Discipulo y fomento el
crecimiento espiritual en matrimonios y comunidades. (Mateo
28:19-20)
5.
Administro con fidelidad los recursos que Dios me da
La
administración sabia de los bienes demuestra obediencia y gratitud a Dios.
- Soy un buen mayordomo de
los recursos 5T (tiempo, talentos, tenencias, tesoros y tecnología),
usándolos con sabiduría. (Mateo 25:14-30; 1 Pedro 4:10)
- Recuerdo que todo es
pasajero, y mi mayor inversión está en el Reino de Dios y la
eternidad. (Mateo 6:19-20)
- Soy generoso y sensible
ante las necesidades, ayudando a otros a prosperar. (Hechos 20:35;
Proverbios 11:25)
Todo lo
que hago, lo hago por amor, orando al Señor para que me bendiga y pueda ser de
bendición a los demás. (Colosenses 3:17)
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